martes, 7 de abril de 2009

La tecnocracia ¡No!

A grandes rasgos la educación chilena a intentado periódicamente la integración y masificación de tecnologías en centros de educación específicamente básica y media logrando así, abarcar tecnológicamente (tic) al igual que en los países desarrollados por ej. España más de un 80% (mineduc, 2008) cuyo fin radica en potenciar el aprendizaje de los alumnos. Por otro lado a través de las estrategias propuestas por “enlaces” cuyo proyecto final o meta es la de conectar por medio de redes informáticas a la totalidad de las instituciones escolares, si bien es cierto esto implicará a homogeneizar la información de las instituciones implicadas por lo tanto, una educación equitativa en el sentido de igualdad de accesibilidad por lo menos.
Sin embargo la formación de docentes o técnicos preparados en esta área, mejor dicho para este proyecto no son impulsados a promover software libres ni software de código abierto. Sin ver más allá de las intenciones que podrían haber (de hecho si, véase http://www.culturadigital.cl/) en este caso se podría interpretar que el ministerio de educación, es decir, el Gobierno no garantiza a los usuarios y/o ciudadanos del mañana a una utilización de acuerdo con la era del conocimiento que no sólo implica conocer sino más bien generar, me refiero a una utilización creadora e impulsora de conocimiento, que será el objeto y umbral en cual podremos prever y controlar la información ya que esta es una condición sine qua non para las crisis que debemos enfrentar.
Respecto a lo anterior sobre las redes informáticas propuestas por el proyecto enlaces, no seria más provechoso que, no solamente que estuviesen conectados sino ademas ubicarse en el proceso de mejoramientos de programas y/o elaboración de las mismas.
Dicho sea de paso que sin mal interpretar los procedimientos del Estado, no se puede negar la tergiversación que representa la ley 17.336 que sin lugar a dudas pretende lucrar con la ignorancia de muchas instituciones nobles en este caso (educativas) y en consecuencia a toda una generación de jóvenes chilenos me explico, si tomamos en cuenta los artículos 20, 21 y 100 por ejemplo (se encuentran más acepciones), es un fin lucrativo impuesto por una tradición neo-liberal por la siguiente razones ya que, expresa que se estará obligado al pago impuesto por la entidad de gestión y más aun al detallado uso que se le dará al software pues así se concede un derecho y una autorización que estará bajo la azarosa -voluntad- moral del titular de limitar o romper el derecho ya antes concedido. Bajo esta condiciones no se puede proyectar ningún plan a largo plazo. El Gobierno ni instituciones o particulares o usuarios, bajo esta inseguridad y el fin lucrativo que atañe a todas estas grandes corporaciones ya sea microsoft, etc. impiden en concreto la atmósfera de libertad que es esencial para conocer y crear conocimientos.
En consecuencia se ve en juego una cantidad inmensurable de conocimiento, de investigación y desarrollo por la situación monopolizadora que nos presenta la educación actual en relación con la susodicha ley, ya que, sino se presentan software libres y de código abierto para las instituciones publicas nuestra próxima era no sera más que, la era de la tecnocracia, es de vital importancia desligarse de estas grandes y monopólicas plataformas para así crear un ambiente necesario para una sociedad del conocimiento en su sentido de distribuir equitativamente nuestra gran riqueza, el conocimiento.